Desde pequeña, Paula sintió el llamado hacia el mundo de las emociones y el cuerpo. Sin embargo, fue a los 28 años, en medio de una crisis de ansiedad severa, cuando descubrió que el movimiento —la danza— era su medicina más poderosa.
Comenzó a formarse con maestras y maestros de distintas disciplinas: Reiki Usui, Constelaciones Familiares y Somatic Experiencing. Cada herramienta fue primero vivida en carne propia antes de ser compartida.
Hoy, con más de 5 años de experiencia y 200 mujeres acompañadas, Paula lleva su trabajo directamente a los hogares de Chile. Su filosofía es simple: el cuerpo sabe cómo sanar; solo necesita un espacio seguro para hacerlo.
ÁNGELUZ es el fruto de su transformación personal, ofrecida ahora al servicio de quienes también buscan ese camino de regreso a sí mismas.